Conde Bond Post

Sólo existe un tipo de conocimiento, aquel que se transmite.

BIG, BIG… HURRA (III)


Como era de esperar Héctor respondió a mi réplica sobre su interesante artículo la ballena voladora ataca de nuevo. Después de la provocación (en ningún momento tuve la intención de criticarle a nivel personal) hemos entrado por fin, en un debate sobre “el nuevo montaje mercadotécnico de moda, el Bigdata”. De no serlo, ahora no estaríamos debatiendo la cuestión.

La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia la debilidad del fuerte

Quiero aclarar y con cierto humor que mi contacto más espectacular con las ballenas fue a la temprana edad de 14 años, en 1980. Aunque años atrás había visto una de varada en la playa, causándome una impresión extraordinaria. Ya por aquel entonces era un explorador infatigable, pero impaciente. Transcurrieron al menos tres años más de árdua investigación para saber que el “hallazgo arqueológico” pertenecía a una ballena y no a un extinto dinosaurio como ilusionadamente creí al principio, sólo conocía de Kant algunas referencias puntuales de mi abuelo que la juventud no me habían permitdo entender.

En un paseo familiar por un poblado talayótico alejado unos kilómetros de la villa y abandonado a su suerte por autoridades e instituciones responsables de su preservación, encontré lo que parecía un gran plástico blanco en la rocosa y antaño volcánica costa. Una gran masa blanca como la nieve, desafiante frente al mar áun embravecido tras la gregalada(1) del dia anterior. Al acercarme y procesarla, comprobé que se trataba de un hueso de unas dimensiones más que notables, con dos cortas aletas articuladas y un agujero redondo en su parte posterior. Su peso posiblemente alcanzaba la veintena de kilos ya que no lo pude levantar.

Yace como elemento decorativo en el hogar de una chimenea desde hace más de 30 años.

Las cosas no cambian, cambiamos nosotros.

Henry David Thoreau, ilustra a mi entender cuál es el verdadero problema del nuevo BigData. ¿Nos enfrentamos a un problema existente desde un enfoque distinto? ¿Nos enfrentamos al mismo problema de siempre con nuevas herramientas? ¿Qué novedad es esta? ¿Una novedad formal?

Si repasamos la corta y bién documentada historia de las tecnologías electrónicas de procesamiento y almacenamiento de datos, nos daremos cuenta que BigData siempre ha estado ahí.

Coincido en gran parte sobre la síntesis que hizo Héctor de cuatro puntos clave que atañen a este debate. Muchas de las diferencias que existen de interpretación entre ambos son meramente formales, los dos nos enfrentamos a diario a los mismos problemas y con herramientas parecidas, por no decir las mismas…

Si pudiéramos comparar las soluciones que proponemos a un mismo problema encontraríamos grandes diferencias, existe un salto generacional entre ambos.

El ingenio es quizás al talento lo que el instinto a la razón

Una gran sentencia de Jules Renard. Recuerdo mi quinta llamada al departamento de Soporte de un fabricante tecnológico  líder mundial con una claridad asombrosa y eso que ha transcurrido más de una década. Me acuerdo porque de las cuatro anteriores la única respuesta que recibí fue un tajante “sube de versión”.
– “Tengo un problema con la visualización de este tipo de elementos en el Forms cuando cambio de una pantalla a otra”
– De acuerdo, ¿versión y plataforma?
– …
– ¿Cómo? Este producto no está disponible en esta plataforma, ¿Cómo diablos has conseguido instalarlo y que funcione?
– …, incluyendo ficheros vacíos con estos nombres y extensiónes que busca vuestro programa de instalación (pero que no usa) y modificando esta librería del sistema operativo.
– Oye, envíame un email detallando cómo lo has hecho
– Ni en broma, sube de versión…

No trato de criticar una actitud acorde a una estrategia comercial de un fabricante en concreto, no es esta mi intención. Este ejemplo sirve para ilustrar que tendemos a descartar herramientas que sirven perfectamente para resolver nuestros problemas, pero que se hace desde un enfoque estrictamente comercial, de obsolescencia programada, o por pura vagueza, no con criterios técnicos…

¿Por qué tienes que venderme cada cuatro años una versión nueva que no funciona, cuando aún no funciona la que me vendiste hace cuatro años? ¿Por que voy a incorporar tu  nueva herramienta cuando no hace ni cuatro años que está en el mercado? ¿Cambio? Sí, pero tomadura de pelo… NO

Es mejor saber algunas de las preguntas que todas las respuestas

Siguiendo el tono de humor de James Thurber, expondré brevemente un caso real al que me enfrenté hace una docena de años. En una importante organización manejábamos su sistema de gestión de tesorería cuando se produjo el fichaje “estrella” de un nuevo director de operaciones… Estos fichajes suelen conllevar la incorporación de cambios, a veces necesarios, pero la mayoría de las veces sólo para satisfacer el ego personal del recién llegado y justificar así su presencia…

Jugando con la ventaja de mi experiencia profesional previa como operador y analista financiero y sobretodo, conociendo la intranscendencia operativa del dato, incluí un cambio que suponía un auténtico quebradero de cabeza para todos: el fixing del día.

Podéis imaginar lo que supone modificar un modelo de datos de una aplicación como esta… que procesa transacciones diarias por importe de cientos de millones de euros (miles de millones de las antiguas pesetas). Sin embargo, la solución pasó por modificar la pantalla afectada e incluir una lista de valores que no se guardaba en base de datos.

“Hemos incluido el fixing en la pantalla tal y como pediste, pero hay un pequeño problema: como el programa calcula las posiciones con fecha del día anterior no lo recibimos en ninguna de nuestras fuentes de datos, así que  tenéis que entrarlo a mano y sólo se guardan los últimos 30 valores…”

Su ego estaba saciado, ya podía ostentar de que su programa incorporaba el fixing(2), como las herramientas norteamericanas que él había estado usando. El problema, resuelto. Cuando llegó nuestro director de área -tras recibir la felicitación del nuevo director- preocupado por cómo había resuelto el nuevo requerimiento en menos de una semana, soltó una sonora carcajada… al oir mi respuesta.

La realidad objetiva acaba de evaporarse

Mi primer proyecto en el diseño de aplicaciones contemplaba la integración de diez sistemas distintos de información sobre los que el aplicativo construía un banco de datos dónde basar las decisiones estratégicas de una multinacional con más de 5000 empleados sólo en Europa. En 1999 a esto le llámabamos interfases…, no sólo eran datos estructurados de manera distinta, sinó que ademas eran tecnologías diferentes. Como he comentado de manera reiterada: Una vez más, estamos reinventado la rueda, desde que Heissenberg abrió la puerta de la ciencia a cualquier disciplina…

La aparición de nuevas herramientas de gestión de datos es un buen síntoma de que el sector sigue evolucionando. Proponer nuevas iniciativas, nuevas vías de exploración, son puntales de la investigación. Sin embargo, también existe la posibilidad de usar las herramientas existentes de manera distinta a las que inicialmente fueron concebidas. Creo además que esta vía está muy poco explorada y que posiblemente los intereses consumistas del capitalismo salvaje actuan como freno a la explotación de los recursos existentes y lo más grave, actúa como un lastre para la creatividad.

¿Sólo es innovador aquello que plantea nuevas herramientas?

Uno escribe a base de ser minero de si mismo

Una sabia reflexíón como tantas otras del recién fallecido José Luis Sampedro. Cuando escribí acerca del salto generacional que existe con Héctor no lo hice a la ligera. Quiero felicitarle por su temprana experiencia laboral tecnológica y la amplia perspectiva que le proporciona al abordar la cuestión.

Sin embargo, por aquellas fechas ya acumulaba diez años de andadura profesional. Aunque no fuera en el por aquél entonces incipiente sector tecnológico. Esta experiencia que bién podría definirse como Bigdata, tenía el aliciente de que la gestión de los datos no se llevaba a cabo en ningún sistema informático.

Gestionar análisis de mercados recibidos por fax o teléfono, noticias financieras en distintos soportes internacionales de prensa, radio y televisión, llamadas telefónicas con participantes del sector, clientes y proveedores y todo ello para tomar decisiones en tiempo real en cuestión de segundos… pegado a pantallas de cotización que se actualizan a un ritmo endiablado, leyendo simultáneamente cartulinas con anotaciones de contactos comerciales,… con el único soporte de un lápiz, un papel y un músculo: el cerebro… Esto es para mi BigData.

A veces, cuesta mucho más eliminar un solo defecto que adquirir cien virtudes

Mi reflexión sobre lo que propone el nuevo BigData no se centra en el aspecto tecnológico, ya que éste se encuentra en los eslabones finales de la cadena de la toma de decisiones, va más allá.

– Qué es información útil y qué no lo es.

– Qué información es necesaria almacenar, cómo y por qué.

– Cuánto tiempo debo almacenar la información procesada, qué riesgo supone el constante cambio tecnológico tanto a nivel de programario como a nivel de maquinaria para poder acceder de nuevo a ella en caso de ser necesaria años después.

Sin embargo no me preocupa en absoluto, las múltiples fuentes de información y soportes, si los entornos son distribuidos, cómo se estructura la información y si esta se define en la capa de datos y/o en la de negocio. Tampoco me preocupa en demasía la inmediatez de respuesta, cuando disponer de una infraestructura para proporcionarla no es rentable económicamente.

Creo que existe un grupo de organizaciones que lo que realmente se enfrentan no es a un problema de herramientas de gestión de datos, sino a un mal diseño, planificación y a una falta de rigor en las previsiones. No es un problema tecnológico, es estratégico.

La rueda más estropeada del carro es la que hace más ruido

Han transcurrido más de 2000 años desde que Esopo vaticinó dónde radica el problema. Soy de la humilde opinión que la inmediatez de respuesta a cualquier pregunta o “necesidad” que se formule a un sistema no es clave. ¿Tiene sentido desarrollar un sistema en tiempo real que refleje la tendencia de tópicos que se publican en una red social, cuando éstos pueden ser una gilipollez difundia por insensatos?  Desde luego, sólo a un necio se le puede ocurrir tamaña barbaridad… ¿No es más lógico procesar la información obtenida antes de entregarla?

Existen organizaciones e instituciones que se enfrentan a una gestión de información que supera la capacidad de gestión de sistemas tecnológicos rentables, suelen ser del ámbito de la investigación científica, el almcenamiento de conocimiento y contados casos más.

Pero para la inmensa mayoría el BigData es sólo un montaje mercadotécnico que no supondrá ni un valor añadido, ni tan solo una amenaza, en el  mejor de los casos: sólo una distracción.

El mundo es un absurdo animado que rueda en el vacío

… para asombro de [algunos] de sus habitantes, Gustavo Adolfo Bécquer. La definición más coherente que he leído sobre BigData es la que se refiere al manejo de un volumen de información que no se puede procesar por métodos tradicionales o convencionales. Me queda la duda, por saber a qué se refieren cuando citan métodos tradicionales y/o convencionales en un sector que aún no ha cumplido el siglo de edad.

¿Cuántas empresas que disponían de sistemás analíticos BigData fueron capaces de preveer la última y vigente crisis económica mundial? Entonces, el nuevo Bigdata muestra su auténtica naturaleza, una naturaleza volátil y efímera… como casi todo lo que construye la humanidad moderna, la que se rige por un capitalismo salvaje, de consumo voraz, de escasa maduración. Con un presente y destino insostenibles: dónde se impone lo nuevo pese a que sea mediocre y más caro que lo que le precede.

¿Será BigData uno de sus inventos… uno de sus hijos predilectos?¿Será la próxima burbuja tecnológica? O simplemente, es la continuación de la misma que nos ha sumido en la presente crisis mundial…

NOTAS:

(1) Gregalada es una licencia basada en la palabra “Gregal” que en catalán se refiere al viento del noreste y que en la  gografía concreta a la que se hace referencia, provoca los temporales marítimos.
(2) Pero ignorando que la herramienta que manejaba realizaba los cálculos cuatro veces más precisos que sus homólogas norteamericanas disponibles en el mercado, que tenían una atractiva interfaz visual pero un coste de mantenimiento diez veces mayor.

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