Conde Bond Post

Sólo existe un tipo de conocimiento, aquel que se transmite.

BIG, BIG… HURRA! (II)


Respondiendo a Héctor acerca las ballenas voladoras, las preguntas que les podíamos formular y las distintas cuestiones cetáceas que nos atañen, añado la segunda parte (de hecho era un todo que dividí para no cansar al posible e incauto lector) con la intención de aclarar un poco más mi opinión.

La reflexión calmada y tranquila desenreda todos los nudos.

Ni nos enfrentamos a una ballena, ni actuamos como tal, si hicieramos ésto último viviríamos en un mundo sostenible. Sugiere Héctor que la variedad de orígenes de datos está vinculado en mayor o menor medida, al surgimiento de internet de las cosas ¿? … Harold MacMillan tenía razón, frente a los grandes retos sólo cabe detenerse a pensar con calma y tranquilidad (y si te gusta, disfrutar de un buen habano).

Todo dato tiene estructura clara y concisa, así lo establece su propia definición, podrá ser  simple o compleja. Otra cuestión es que no la sepamos distinguir, o que al contrastar o relacionar un dato con otro, ambos no tengan una estructura homogénea. Para disipar dudas al respecto y con palabras sencillas, el dato más simple que podemos almacenar consta de tres atributos: un calificador, un cuantificador y un contexto. Hasta los organismos unicelulares más sencillos tiene estructura…

A pesar de que la RAE(1) define como sinónimo de dato, el documento, en el contexto de almacenamiento de los mismos en el que nos centramos, no es del todo así. Un documento es un conjunto de datos organizados con una estructura determinada. Es aquí dónde radica el problema acerca la complejidad de establecer una estructura que acertadamente cita Héctor, pero no son los datos, son los documentos, o los registros. Creo que ningún profesional sensato definiría con antelación un modelo de algo que desconoce, salvo que pretenda imponer un “nuevo orden mundial”, no nos confundamos. Es cierto que la catalogación y presentación de la información debe evolucionar en reacción a una constante pero a veces infundada necesidad de cambio, pero esta reacción no debe traducirse en una acción inmediata: un disparo precipitado no suele hacer blanco.

La gente joven está convencida de que posee la verdad.

Desgraciadamente, cuando logran imponerla ya ni son jóvenes ni es verdad. (El Perich, el mismo autor de la gran cita “el llanto del niño es la cosa más enternecedora del mundo… los primeros cinco minutos!) Entiendo que lo que trata de decirnos Héctor es que el reto de gestionar una vasta variedad de soportes de información sigue cirniéndose cual espada de Damocles sobre todos aquellos que tienen (o tenemos) por misión obtener, identificar, ponderar, describir, ordenar y presentar información(2).

Es decir, seguimos teniendo el mismo problema desde el siglo VII antes de Cristo… como poco(3). La gran diferencia que existe con nuestros antecesores, es que los “bigdateros” de antaño no se enfrentaban además a los cortes de electricidad, Talón de Aquiles de todo este castillo de naipes de las TI y las sociedades occidentales.

¿Para qué sirve la información si no se traduce en conocimiento? Sencillamente, para nada bueno… Disponer de un volumen de información, mejor dicho de datos, inimaginable no es ninguna ventaja diferencial para un negocio: no es tierra firme, son arenas movedizas, un laberinto o un espejismo. Volviendo a la RAE: Una base de datos es un conjunto de datos organizado de tal modo que permita obtener con rapidez diversos tipos de información [útil].

La eficacia de una base de datos se mide más por criterios cualitativos que por cuantitativos, acudiendo al refranero español (y a la Ley de Boyle-Mariotte): quién mucho abarca, poco aprieta…

No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo,

sino tan sólo si marchamos por el mismo camino, Goethe estaba en lo cierto. En cuanto al término “Inteligencia de Negocio” me remito a lo que expuse en una ponencia sobre como gestionar las tecnologías de la información sin estar enchufados a la corriente eléctrica dirigida a empresarios, que provocó una sonora carcajada y una ovación:
La única Inteligencia de Negocio humana se dió cuando vivíamos en el primer agujero que encontrábamos, paseábamos desnudos con un palo y recolectábamos aquello que estaba a nuestro alcance. Hasta que tuvimos la “brillante” idea de cultivar… Ahí, todo vestigio de inteligencia se desvaneció, sólo falta revisar nuestra historia para darnos cuenta…

Como comenté en la primera parte, la clave de la investigación y del progreso también se basa en hacernos las preguntas adecuadas y Héctor a mi entender las plantea:

  • ¿Somos capaces de catalogar de manera eficiente información que tiene distintos orígenes de datos?
  • ¿Somos capaces de hacerlo de manera eficaz y a un precio razonable con las herramientas que disponemos?

A la que añadiría:

  • ¿Se ha atrofiado tanto nuestra creatividad que dependemos de las herramientas para resolver los problemas de a diario?

Haría cualquier cosa por recuperar la juventud… excepto hacer ejercicio, madrugar, o ser un miembro útil de la comunidad.
– Oscar Wilde

NOTAS

(1) dato (RAE).
(Del lat. datum, lo que se da).

  1. m. Antecedente necesario para llegar al conocimiento exacto de algo o para deducir las consecuencias legítimas de un hecho.
  2. m. Documento, testimonio, fundamento.
  3. m. Inform. Información dispuesta de manera adecuada para su tratamiento por un ordenador.

(2) Se trata de una breve enumeración del método de Pensato para elaborar un repertorio, que podéis consultar en http://condebond.wordpress.com/2010/01/20/apuntes-sobre-bibliografia-el-repertorio/

(3) Voluntariamente no he incluido el término catalogar, pues al hacer referencia a las que hasta la fecha, se consideran las primeras bibliotecas, el sistema de catalogación no existía como tal ya que la indexación por orden alfabético por ejemplo, no se introdujo hasta el siglo XVI. Recomiendo además la lectura de todo el documento:
Contienda por el control documentario: etapas pretécnica y técnica en catalogación de María Rosa Garrido Arilla, Primer Congreso Universitario de Ciencias de la Documentación [p-213]
En línea http://pendientedemigracion.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/num10/paginas/pdfs/mrgarrido.pdf [Consulta realizada en abril de 2013]

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