Conde Bond Post

Sólo existe un tipo de conocimiento, aquel que se transmite.

BIG, BIG… HURRA!


Tal y como me comprometí en una red social, y a raíz del “provocador” texto publicado por Héctor acerca de las bondades y los retos de esta nueva moda del mercadeo tecnológico (de un sector empresarial inmerso en una burbuja especulativa permanente) llamada Big Data, expondré brevemente la opinión que me ha merecido.

Mi intención no es criticar -ni siquiera constructivamente- su aportación sino introducir elementos nuevos, o existentes desde otro tipo de aproximación o enfoque, para enriquecer el que devendrá seguramente un apasionante debate.

Tuve el placer de reunirme personalmente con él y disfrutar de una breve pero cálida tarde en una terraza de Barcelona. En este encuentro tratamos aunque muy levemente la cuestión y ambos coincidimos más de lo que podrá parecer al final de la lectura, teniendo en cuenta el salto generacional que existe entre ambos.

Sin ilusión, no hay progreso

La ilusión es sin duda uno de los ejes conductores del progreso, y factor clave de la venta ya sea de productos, servicios o ideas. La aportación de Héctor rebosa ilusión, y puedo dar fe que su conversación también. Sin embargo, no sólo con una fuerte carga emotiva convencemos a nuestros semejantes, debe existir también un sólido subyacente racional dónde poder  argumentar sólidamente un cambio y más cuando tratamos decisiones empresariales que de aplicarse, conllevan un gran coste económico en el mejor de los casos… o un gasto en función del resultado obtenido.

Mi primer contacto profesional con las TI fue en 1990, desde entonces han desfilado ante mis atónitos ojos y a una velocidad endiablada (acorde a la evolución que ha experimentado la sociedad “occidental”)  mainframes, arquitecturas cliente-servidor, cliente web, de dos capas, de tres, bases de datos relacionales, objeto-relacionales y una auténtica revolución en lo que a la maquinaria de procesamiento y almacenamiento de datos se refiere. Las comunicaciones evolucionaron de manera parecida… sector en el que han discurrido más de seis años de mi carrera profesioal.

Sostenía Descartes que para avanzar era necesario ir más de prisa que los otros y sobretodo, ir por el buen camino. Sin embargo, no debemos confundir “avanzar” con “progresar”, respecto a la velocidad no hay duda que el sector TI posiblemente ha evolucionado y evoluciona más rápido que otros sectores empresariales, en cuanto a lo segundo no estoy del todo convencido…

Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande…

…sólo es posible avanzar cuando se mira lejos, no es mía esta reflexión, es del prestigioso científico Ortega y Gasset. Pensar en grande no significa exclusivamente en manejar grandes magnitudes, pensar en grande puede ser manejar las magnitudes exactas para entregarlas en el tiempo justo a un coste razonable. Es grande usar lo justo para obtener un gran resultado. Curiosamente Héctor usa el método JIT en un proceso que se basa en justo lo contrario… a tenor de lo que interpreto de su aportación.

Es cierto que la implementación del paradigma de los sistemas complejos en la sociedad del conocimiento requiere de sistemas de información de gestión dual o híbrida, capaces de obtener el máximo rendimiento operacional y estratégico de manera simultánea (creo que él usa los acrónimos OLTP y OLAP respectivamente para definirlos). Pero este problema no es nuevo… pese a toda la operación de maquillaje mercadotécnico que se le haya aplicado, muy propio del otro lado del Atlátntico para disfrazarlo de innvocación dotándole de un “naming” espectacular, llevo más de diez años enfrentándome a él, y con buenos resultados con la tecnología existente… ¿Cuántas veces tenemos que reinventar la rueda, el fuego,…? Seriedad.

Hay que mirar lejos, pero sobretodo hacia el pasado, para no cometer los mismos errores de antaño y no caer en el espíritu navideño de los vendedores de humo, que tienen que liquidar a toda costa sus stocks obsoletos, con envases de nueva generación. Parafraseando al padre del JIT Taiichi Ohno, “sólo mirando hacia atrás, somos capaces de entender cómo hemos conseguido engranar todas las piezas”.

En este contexto añado además que las redes sociales no son fuente de información, sino sólo un medio.. por tanto si basamos nuestra estrategia de obtención de información en un intermediario, no podremos aplicar la metodología JIT que se basa en la agilidad en la obtención, procesamiento de información para una toma de decisiones ágil y eficaz. En otras palabras los coches elaborados por el método Ford se vendían después de producirlos, los coches elaborados con JIT no. Ambos están en el concesionario, pero los primeros cuando llegamos a él, los otros un tiempo después.

Para mi el Hristo provocador genuino no es un patán con gafas oscuras al amparo del burladero de un plató, sino es Stoichkov: es quién te provoca mirándote a los ojos, frente a frente en el terreno de juego sin barreras. Un salto generacional…

El progreso y el desarrollo son imposibles si uno sigue haciendo las cosas tal como siempre las ha hecho.

Cierto, aunque mi exposición anterior no parece apuntar en esa dirección observo y estudio las distintas nuevas herramientas que permitan acometer con garantías los retos de la gestión del conocimiento, un estadio superior al de la gestión de la mera información… No  debemos anclarnos en lo conocido sin plantearnos al menos, si existe una manera mejor de hacerlo. La experimentación se basa en ello, en la exploración de vías alternativas. Y toda exploración debe basarse un principio angula: hacerse las preguntas adecuadas.

No podemos pretender que una ballena azul salte como un delfín, por muy cetáceos que sean ambos, no sólo es absurda y carente de fundamento la pretensión de comparar ambos. Quizá la pregunta que debe hacerse el administrador de datos es ¿si está viendo una ballena azul cuando realmente tiene ante sus ojos un delfín? El paradigma de los sistemas complejos se basa en la multi-disciplinaridad, si nuestra visión se centra en una parte concreta del problema, nuestras soluciones serán en el mejor de los casos de un alcance limitado, si nuestro enfoque es exclusivamente tecnológico no seremos capaces de entender el verdadero problema, parafraseando a Gandhi:

El verdadero progreso social [y por ende tecnológico] no consiste en aumentar [artificialmente] las necesidades, sino en reducirlas voluntariamente; pero para eso hace falta ser humildes.

Una última reflexión es curioso que el ingeniero de la red social que resolvió su problema del trending topic (que comentaré en otra aportación) no hiciera mención (a una nefasta API) y a una arquitectura deficiente de sus capas de aplicación y negocio, o si lo hizo y lo desconozco. Quizá su verdadero problema junto, con la comunicación entre procesos eran los causantes de que su ballena volase. Es más que probable que en su organización ocurra lo mismo que en los equipos de fútbol: siempre es más fácil actuar en el área que menos coste de personal tiene, en otras palabras la menos numerosa. En un equipo formado mayoritáriamente por desarrolladores el problema de su ineptitud suele encontrarse en la base de datos, especialmente en su desconocimiento… Aunque posiblemente, el arquitecto de datos carezca de la experiencia en desarrollo necesaria para entender sus problemas…
No puede conseguirse ningún progreso verdadero con el ideal de facilitar las cosas.

– Hermann Keyserling

2 Respuestas a “BIG, BIG… HURRA!

  1. Pingback:BIG, BIG… HURRA! (II) | Conde Bond Post

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